Intervención con jóvenes

Un servicio dirigido a abordar, desde la confianza, diferentes escenarios que puedan surgir durante la adolescencia.

Trabajamos para generar una nueva figura de referencia para los jóvenes y ayudarles, desde la experiencia y el conocimiento a transitar por momentos de su adolescencia que puedan requerir de apoyo y evolución.

Conductas y adicciones

Jóvenes que están desarrollando conductas negativas que afectan a la convivencia con su entorno, pero sobre todo a su desarrollo y crecimiento hacia la adultez y que pueden ser un problema cuando se conforme como tal.

Conductas desafiantes o violentas, conductas ocultadas por el joven y que supongan un cambio negativo en su personalidad o que repercuta en una baja autoestima o desmotivación generalizada.

Crecimiento y evolución

Con aquellos jóvenes que no han desarrollado ninguna conducta negativa también se pueden trabajar, en sesiones individuales, aspectos que tengan que ver con cuestiones personales de su adolescencia,  a través de una nueva figura de confianza.

Los aspectos que se pueden trabajar son por ejemplo: la comunicación y lenguaje, la planificación futura, la gestión de emociones, el autoconcepto, la confianza, etc. 

PREGUNTAS FRECUENTES:

¿Cúando empezar un programa de intervención acompañada?

Si se están desarrollando conductas negativas (adicciones, trastornos, mala gestión emocional u otros) en el/la joven y eso afecta a su crecimiento integral como persona (sus estudios, sus relaciones personales, etc.), a la convivencia en familia (se producen hechos desagradables) o a su bienestar personal, puede ser el momento de iniciar con una sesión de encuentro para valorar una intervención.

¿Cómo se plantean los programas de acompañamiento?

Dependiendo del grado de necesidad, las sesiones tienen una duración de 1h30´o de 3h´diarias, los días de la semana que sean necesarios, acudiendo al domicilio del joven e interviniendo junto a él en su realidad y contexto.

Es un proceso que necesita semanas e incluso meses de trabajo constante, a través de una nueva figura de referencia para el joven, que le aporte las herramientas necesarias para ir cambiando su realidad, a través del trabajo conjunto con la familia, para conseguir el cambio que se desea.

¿Qué beneficios tiene un programa de este tipo?

La intervención personal, individual y domiciliar es la alternativa a otras opciones más dolorosas y/o menos efectivas para las familias y los/as propios/as jóvenes como: centros de internado, reformatorios, clínicas, fundaciones u otras consultas privadas.

Además el acompañamiento es más global e integral, conoce mejor la verdadera realidad del joven y puede cambiar conductas a través de una figura de referencia, en lugar de otras intervenciones, donde es posible que el problema se esconda y/o se aplace.

¿Qué tipo de seguimiento tienen las intervenciones con los jóvenes?

Además de las sesiones presenciales la persona de referencia estará siempre en disposición de atender cualquier necesidad del/ la joven, durante todo el proceso y también una vez que el proceso haya terminado, a lo largo de un tiempo determinado, siendo un proceso completamente integral en cuanto a seguimiento hacia el/ la joven.